"PIES SOBRE LAS MESAS. YA NO BASTA CON REPETIR Y VOMITAR". JESÚS HERNÁNDEZ

sábado, 5 de enero de 2013

La Coruña-2

Esas arenas movedizas me asustan porque se prestan a lo inesperado, ¡con lo segura que se está en la zona de confort! Todo lo que Mercedes me propone por teléfono me parece un poco disparatado, ¡dos horas y media de taller! ¡Pero si ya la ponencia de media hora me parecía una eternidad! 
Negociamos: 
Mercedes: "Tú intervienes 5 minutos y yo otros 5. Así en tres turnos, después empezamos la parte práctica".
Yo: "A mí déjame el papel serio, que yo no me manejo bien con las bromas".
Mercedes: "Te paso en un doc la propuesta de taller para que la vayamos perfilando".
Yo: "¿No será un poco pobre el producto final que pretendemos?"
Negociamos:
Bla, bla, bla, bla, ...

Muchos correos, muchas llamadas de teléfono. La profesora de La Coruña nos da libertad y todo tipo de facilidades. El taller va tomando forma, yo me voy tranquilizando porque sé que cuando haya que mover a las masas, Mercedes lo hará muy bien.
Mi papel es otro. Consiste en el contrapunto serio, ya lo he dicho, y en llevar trabajos de clase para guiar a los universitarios. Me centro en eso, digamos que estoy en zona conocida.
Decido utilizar cosas que ya tengo y empezar a hacer otras; el proyecto lo merece. 
Empiezo a estudiar a Gervasio Sánchez y sus fotografías, y me ilusiono ante el potencial que veo para trabajar en primaria. Supongo que transmito esa ilusión en clase, porque mis alumnos/as se entusiasman con el proyecto. He encontrado un apartado de publicidad creativa en la página del Cervantes que decido enseñar a mis alumnos/as para crear su imagen de la paz. Como mediadora que enseña caminos, no puedo pretender que sin más, diseñen un buen producto. Por eso, el trabajo final que presenté en la universidad va de consignas. La primera que les di es que tenían que jugar con la tipografía. "¿Y eso que es, Conchita?" Enseguida lo comprendieron con la visita a la página del Cervantes. "¡Vale, quiere decir que si en el slogan decimos date la vuelta, las letras también tienen que haberse dado la vuelta!" "¿Y cómo se hace eso?"
Yo ya había previsto la pregunta, y en casa había explorado posibilidades. Les dije que lo más sencillo era hacerlo con el programa Paint, que investigaran cómo. 
No he de deciros que lo averiguaron enseguida. Y de nuestras agendas van saliendo propuestas. Siempre que tenemos tiempo, agendamos en grupo. Porque suele pasar que a uno se le ocurre el slogan pero no sabe qué imagen iría bien, o al revés; si nos quedamos en blanco, siempre hay alguien que tira del grupo; una buena propuesta ha sido mejorada muchas veces con las aportaciones de los demás...las ventajas de crear en grupo son innumerables. A mí son esos momentos los que más me gustan de todo mi trabajo. 
Así que decidimos crear Ráfagas de paz en forma de carteles publicitarios. Yo les guiaba con las consignas, algunas las proponían ellos. Se trabajaron muchas competencias por el camino, y muchas emociones. La que más recuerdo es cuando versionábamos las fotos de Gervasio. Necesitaba a alguien muy moreno de piel para una de ellas. La clase propone a Andrés, que no sabe dónde meterse...
Andrés es un año mayor que todos porque ha repetido curso. Asiste a apoyo en PT tres veces a la semana, y tiene muchas dificultades de aprendizaje.
Hicimos la foto. Cuando monté el vídeo en casa me quedé impactada con el resultado de esa foto. Pero cuando se proyectó en el aula, todos los compañeros decían: "Andrés, pareces un modelo". Efectivamente, el resultado era espectacular, y Andrés había aumentado su autoestima en varios puntos, eso se notaba...
Andrés y foto de Gervasio

Todo esto viene a decir, como hace tiempo me enseñó alguien, que el proceso es mucho más importante que el resultado: las vivencias que tuvimos en ese proceso, en el que veíamos que iban saliendo cosas mucho mejores de lo que esperábamos, es el motor que hace que una maestra de tan largo recorrido, quiera seguir recorriendo camino con sus chicos, y que comprenda que es bueno entretenerse en el trayecto, y que este es mejor si tiene curvas, ¡huyamos de los caminos demasiado rectos, con rayas centrales pintadas  que me dicen que no puedo pasar al otro lado, con márgenes que me impiden bajar al campo...! ¡Huyamos de la uniformidad! 
Aviso: el secreto está en huir juntos, en vivir la experiencia en comunión, si se me permite la expresión. Eso llevamos a La Coruña, y así creo que se entendió.

viernes, 4 de enero de 2013

La Coruña-1

Me pide Mercedes que cuente sobre mi experiencia en La Coruña (4 de diciembre de 2012).
Supongo que quiere el antes, el durante y el después.
El antes.-
Cuando recibí un correo de Chema Aguilera diciéndonos a Mercedes, a Julita y a mí, que posiblemente se pondrían en contacto con nosotras desde la Universidad de La Coruña, me quedé muy tranquila sabiendo que si eso ocurría iba a contestar que sí. ¡A buenas horas un año antes, por ejemplo, iba a pensar eso! Mi pánico a hablar en público seguía intacto, pero había algo en esa posibilidad que me atraía...
Días después, efectivamente la profesora Mar Rodríguez se puso en contacto conmigo. Ni siquiera necesité saber que el tema de las Jornadas era espectacular, ¡la Paz, ni más ni menos!, para contestar afirmativamente.
Aquí empezó todo. Con Chema Aguilera en el cóctel ofrecido en la sede de la Academia del Cine. Septiembre de 2012.

He pensado después muchas veces en esa respuesta tan visceral, tan rápida...
Quizá fue porque era mi primera universidad, y me llamaban desde tan lejos... Quizá me animó el hecho de que esto era fuera de los circuitos comerciales, esos a donde siempre van los mismos/as a decir las mismas cosas. Y como una es tangencial más bien, me encontré de repente cómoda en esa situación.
Influyó también el ego. Ese que sube como la espuma cuando los demás valoran tu trabajo y quieren que lo cuentes en una universidad! Ahora que enseguida se me bajaron los humos, ¿qué por qué habían contado conmigo? Muy fácil, a través de Mercedes. Ella nos situó en el ojo del huracán en septiembre cuando fuimos  al espacio de Telefónica para hablar de la Formación del Futuro Espectador.

En el espacio de Telefónica. Septiembre de 2012.

Quizás pensaron que las tres íbamos en el mismo paquete...Pensar eso me ayudó mucho a poner las cosas en su lugar. Reflexioné: "Vamos a ver...no me llaman por mi trabajo, que seguramente no conocen; creo que lo único que puedo hacer es preparar lo mejor que pueda esa ponencia para no defraudar demasiado".
Yo tengo mucha suerte con los alumnos/as que me tocan, lo digo siempre. Si no hubieran estado ellos/as detrás, no me hubiera sentido capaz. Pero yo sabía que en cuanto llegara a clase y les planteara la situación, sacaríamos las agendas y, con unas pequeñas directrices que siempre hay que darles, llegaríamos a diseñar actividades, no sé si buenas o malas, pero que disfrutaríamos mucho. Y ¿sabéis qué? eso, el disfrutarlas, y el informarse todo lo posible, son las dos premisas fundamentales para que un trabajo sea excelente.
Así pues, quedé tranquila; mis alumnos/as me salvarían, como tantas otras veces...
Pero...siempre se me olvida que Mercedes puede dar la vuelta a tus mejores planes con una llamada de teléfono: ¡ella es una especialista en sacarme de mi zona de confort!
Efectivamente, me llamó. Me decía que le habían propuesto, además de su conferencia plenaria por la tarde, impartir un taller por la mañana en la Facultad de Educación a los estudiantes y profesores. No recuerdo bien ese detalle, pero creo que había contestado que lo tenía que hacer conmigo. Digo que no recuerdo si lo consultó conmigo antes o ya lo había confirmado sin consulta previa.
El caso es que yo a casi nada le puedo decir que no; me saca de mi zona segura cada dos por tres, y eso no se paga con nada. Le dije que sí, sabiendo que esos terrenos eran para mí arenas movedizas. 

lunes, 13 de agosto de 2012

Papel de las familias en el aula: plano integrado

¡Qué más quisiera yo que integrar correctamente a las familias en el aula! El plano integrado se me resiste... Son escurridizas estas dos instituciones: familia y escuela. Cuando crees que ya lo tienes, ¡zas, se te estropea la famosa integración sin saber por qué!
Quizá son demasiados años de convivencia que algunos identifican con echarse un pulso, otros con "a mí no me mires que yo no he sido", e incluso, y aunque no lo creáis,  los hay que abogan por "tú en tu parcela y yo en la mía".
Romper estos estereotipos es complicado: ha de haber mucha humildad por las dos partes, y empeño, y sincronía, no vaya a ser que yo ahora quiera y tú no.
Intentos loables ha habido. Yo os presento humildemente el mío (más por empeño que por loable), que como veréis muy buenos resultados no es que haya dado...


Las familias y las TIC.- Estamos en un contexto rural, las familias de mi clase no usan apenas las TIC. Que yo sepa, de mis 21 familias, ninguna de ellas tiene blog ni página web, sólo una usa las redes sociales y únicamente cinco utilizan el correo electrónico regularmente. Por lo tanto, trabajar con sus hijos las TIC es un tema que les coge más bien lejos.


Acciones que he llevado a cabo para la formación en tecnologías de mis familias:
- Descripción en la reunión colectiva de principios de curso de qué es un blog y cómo pueden dejar comentarios.
- Explicación de las posibilidades educativas de internet.
- Uso del correo electrónico para estar en contacto.
Resultados:
Se han implicado con distinta intensidad en el proyecto del blog de aula. Desde familias que no lo visitan habitualmente, a familias que han contribuido con:
  • Diseño de la cabecera actual del blog.
  • Comentarios y opiniones.
  • Diseño de intro con música y logo de "Blogmaníacos" para poner en nuestros vídeos.
  • Fotos propias enviadas por correo para ilustrar trabajos de clase.
  • Preguntas enviadas por correo, ante mi requerimiento, para el evento del 4 de septiembre en Madrid, sobre el tema Qué puede hacer la educación por el cine y el cine por la educación. y que serán expuestas en la primera mesa redonda que se establecerá al efecto.
Las familias y el cine.- Esta ha sido una buena contribución. Las he tenido siempre al lado para todo lo que he necesitado. Destaco la colaboración de entrevistadores con sus hijos al salir de los preestrenos.
Creo que se sintieron muy protagonistas cuando el actor Óscar Casas vino a clase. Sólo ellos, estaban invitados y ¡mucha gente hubiera querido estar allí!
Han contribuido también con valoraciones de las películas en el blog aportando su 3x1 (3 cosas que te han gustado y 1 que mejorarías).
Han traído material que necesitábamos, como el barril que veis en la imagen de arriba para hacer el desfile de la película La guerra de los botones.

Las familias y los robots.- Fue la primera vez que los padres venían a clase a ser grabados para explicar cómo habían hecho los robots con sus hijos. A algunos les costó mucho superar su miedo a hablar en público, pero los chicos estaban muy orgullosos de haberlos traído.

El contexto 1.0.- Ha habido de todo. Está lo tradicional: ¿cómo va mi hijo/a? 
Pero también: ¿por qué tantos deberes, qué se hace en clase?
Esa fue su manera de cuestionar lo que hasta ahora había sido incuestionable, que el trabajo en internet era bueno.
No he contestado a esa inquietud, porque no se me ha planteado directamente. Me lo ha dicho alguien a quien se lo había dicho alguien...pero creo que es un tema para tratar en la primera reunión del próximo curso.
Mi impresión es que los padres ven bien esto de las nuevas tecnologías en clase: el cine, la televisión, la prensa..., mientras sea algo tangencial, para distraer un poco a los chicos de la presión del trabajo académico. Creo que no consideran que sean enseñanzas en sí mismas. Y culpan a esos devaneos de la acumulación de trabajo para casa.
Los entiendo. Yo misma estoy haciendo exactamente eso. El grueso de mis clases está basado en los libros de texto, los proyectos son apéndices lúdicos para que mis alumnos y yo vengamos con ganas a la escuela. Que esto último es lo importante y lo otro lo accesorio, lo sé. Pero al igual que los padres, también sé lo que les espera cuando acaben la primaria, así que...

Los abuelos.- 
Tema aparte para tratar es el de los abuelos cuando acudieron al preestreno de la película Arrugas.
Se da la circunstancia de que algunos de mis blogmaníacos son hijos de antiguos alumnos míos. Por lo tanto, retomar el contacto con esa generación de antiguos padres de padres era una oportunidad que no podía perder. Trabajar con los padres ya lo había hecho, pero ¿con los abuelos?
Hay todo un largo camino por recorrer cuando se hacen las cosas por primera vez.: contactar con ellos a través de sus nietos, explicarles lo que se iba a hacer, convencerles de que podían leer el comunicado en el cine (hicimos una copia con letras bien grandes), de que valía la pena el esfuerzo a pesar de las dificultades de logística que se podían presentar...
Mucho antes se trabajó en clase cómo iba a desarrollarse todo. La ilusión de los nietos fue acompañada de una impecable organización. Se detectaba el cariño en clase, en el autobús, en el cine, en el llevarlos de la mano en todo momento por si tropezaban, en el acompañarlos al baño a mitad de la película, en las entrevistas que les hicieron. 

Les sacaron de casa por un tiempo, salieron en los periódicos...no creo que hayan hecho nunca nada parecido. Los comentarios al terminar la proyección eran antológicos; se vieron reflejados y quisieron contarlo. Si viene el autor del cómic que dio origen a la película, volveré a convocarlos a clase y viviremos emociones que sólo ellos saben transmitir a esta otra generación que, aunque sea difícil de creer (yo no lo creía), a su edad, todavía está pendiente de sus palabras y recoge sus enseñanzas con devoción. Creo que algo de eso notaron los abuelos en su sabiduría ancestral, que sus nietos los escuchaban y los consideraron merecedores de ser los protagonistas del día.
Es la primera vez que tenemos comentarios de abuelos en el blog, dejo uno de ellos:


Vicente (el abuelo de Beatriz) dijo...
Hola, soy el abuelito de Beatriz y aunque me haya costado un poco escribir en el ordenador de mi nieta os doy las gracias a los blogmaniacos y especialmente a Conchita y yo creo que os merecéis y más el comentario de Susana de la Sierra, así que todo esto se lo debéis a Conchita y una mujer llamada Doña Díriga Mercedes.
Son muy buen ejemplo para vosotras y mi nieta me ha hablado de ti Mercedes, bueno adiós, un saludo. 




Así que si repasáis un poco todo lo anterior, os daréis cuenta de lo difícil que es que todo esté integrado. Seguro que hay otras muchas maneras de intentarlo, yo he encontrado estas, pero seguiré buscando, porque cada curso es diferente (¡gracias a los dioses!), y los tiempos cambian que es una barbaridad, y yo estoy empeñada en que la escuela cambie también (si puede ser a un ritmo un poco más vivo).
Además, como dijo Einstein: "Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo", y "Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad"
Esa voluntad que vamos a suponer a todos los maestros, como a los soldados el valor. Y... a todas las familias, por supuesto.



sábado, 11 de agosto de 2012

Papel de las familias en el aula: plano real

Curso 2011-2012. Nuevos alumnos, nuevas familias...
Aún no sabía que estas últimas son, con diferencia, las que más me van a ayudar a sacar el curso adelante.
Repaso los temas que hemos trabajado en el blog y me sorprendo de la cantidad y variedad de los mismos ¡cuánto trabajo les he dado a esos pobres padres!
Ya en la reunión colectiva a principios de curso les planteo una forma de trabajar que ellos no conocen. Les explico qué es un blog (en nuestra comunidad escolar no se emplean apenas las TIC) y por qué considero importante usarlo como herramienta de aprendizaje. Enseño cómo dejar comentarios y la importancia que tiene que los hagan. Les pido un correo electrónico para comunicarme con ellos...todo ello en la PDI, nuevecita de este año; para impactar.
Intento explicarles lo de las nuevas tecnologías. Siempre pongo mapas interactivos, pasapalabras de matemáticas, actividades educativas de la NASA,...cualquier cosa que les haga entender que ya no se puede enseñar como cuando ellos eran pequeños.
Les hablo del cine, de su importancia en mi proyecto de trabajo para educar a sus hijos en emociones y valores. Aquí es donde comienzo a pedir su colaboración y noto que empiezan a creer que pueden jugar un papel importante en este curso.
Imagen de flickrcc
Poco tiempo después, al mes siguiente, debo hacer una nueva reunión. Tenemos la III Noche de Cine y Educación y verdaderamente los necesito. Escuchan atentamente mi explicación de los proyectos de cine de Tribu 2.0. Voy pidiendo voluntarios para leer parte del comunicado en el cine conmigo y con sus hijos,  para ayudarme a recibir a los invitados, darles las entradas y press books, y por último, para entrevistar a los espectadores al salir de la proyección. Se cubren los puestos enseguida, aceptan con entusiasmo. Es la primera vez en casi 30 años que debo hacer dos reuniones colectivas en un trimestre.
Todavía nos veremos las caras en grupo una vez más en noviembre. Les invito a venir a clase para poder hacer preguntas de tú a tú a la madre del actor Óscar Casas, que nos visita a raíz de haber acudido al preestreno de su película. La clase se me llena de ilusionados padres y madres que dialogan entre ellos y con la madre del artista. Viene la televisión, se vuelven a sentir protagonistas.
Durante el curso, aún participarán en otro preestreno, este nocturno, de la película Katmandú. Volví a reunirlos y volvieron a hacer de anfitriones, lectores, entrevistadores...con sus hijos.

Parece suficiente para un curso, ¿verdad? Yo diría que lo es, pero no terminó aquí la colaboración, ¡ni mucho menos!
Mis alumnos embarcaron a sus padres en el Proyecto Robots que llevábamos entre manos en el primer trimestre. La mayoría de las familias (a veces dos unidas) diseñaron su modelo y vinieron a explicar el proceso a clase, donde se les grabó para la posteridad. Hubo padres/madres que me confesaron que eso supuso para ellos un paso adelante en la superación de algunos de sus miedos (hablar en público, por ejemplo).
También han venido a ser grabados leyendo su libro preferido, dentro del Proyecto "Lee para mí", que resultó todo un éxito porque ninguna familia se quedó sin participar. Es la primera vez que, si no podía o quería leer el/la cabeza de familia, era sustituido por el hermano o el tío. Toda una experiencia generacional que nos enriqueció a todos.

Asimismo han colaborado abriendo su casa para que fuera grabada con ocasión de la visita del peluche de intercambio virtual. El "Proyecto Osito" les ha hecho hacer fotos o vídeos en casa con sus hijos para subirlos después al blog, cosa que yo he agradecido mucho por lo que tiene de generosidad mostrar tu modo de vida personal a los demás.


Y...en este panorama idílico surgen las inevitables nubes de tormenta. ¿Qué pasó para que se pusiera en duda la utilidad de semejantes actividades? ¿Por qué llegan a mis oídos quejas de los padres en el sentido de que pongo demasiados deberes para casa porque como dedico tanto tiempo al blog en clase no nos da tiempo?
Me pongo a reflexionar seriamente sobre ello. Puede que me haya podido la presión del curriculum, el final del curso se acerca y no hemos dado todos los temas. Es lo que tiene el querer abarcarlo todo, la educación formal y la informal, la presencial y la ubicua, la memorística (¡esos verbos, JJ!) y la líquida...
¿Por qué no te decides por una, Conchita? - me pregunta mi alter ego -, no puedes vivir intentando contentar a todos: innovando pero conservando, sacándolos del aula pero haciéndolos regresar al final del día otra vez, trabajando por proyectos y a la vez con libros de texto...
Y ahí es donde afronto el más grande de mis miedos: ¿Quién soy yo para llevarlos por un camino que tendrán que abandonar en cuanto dejen de estar conmigo? ¿De qué les servirá la innovación, la ubicuidad y la liquidez de sus aprendizajes si en el instituto volverán a lo memorístico, a los libros de texto, a los exámenes y a los controles de lectura? ¿Cómo les voy a dejar desarmados ante semejante panorama?
Así que desentraño con ellos los libros de texto, hago controles que los padres tengan que llevarse a la boca y  pongo deberes para casa (parece que tengo tendencia a pasarme, no lo olvido) para tener mi conciencia tranquila. Pero también... ¡navego con ellos por internet para completar y profundizar el dichoso curriculum, desarrollamos proyectos que nos llegan hondo (robots, lecturas, intercambio con Buenos Aires), hacemos vídeos y fotos en nuestro plan audiovisual, recibimos a actores, dibujantes y directores de cine, asistimos a estrenos de películas y ejercemos de anfitriones, nos dejamos fotografiar y entrevistar para periódicos y televisiones, ...en fin!
En esta doble vida me debato, 

y así me va a veces...

(Continuará...)

jueves, 9 de agosto de 2012

Papel de las familias en el aula: plano ideal

Nunca he tenido problemas con las familias de mi alumnado. He pensado siempre que perseguíamos lo mismo, y que por tanto, eran mis aliados y no mis enemigos. Esto que parece tan básico, en la práctica no siempre lo es. Es fácil de mantener cuando se guardan las distancias; si no hay roce, todo es  idílico. Este año he podido comprobar que el roce hace el cariño y a veces otras cosas, pero esto ya lo comentaré más adelante. 
Yo creo que el papel que deben tener las familias en el escenario educativo de mi aula debe ser algo más que venir de vez en cuando a preguntar cómo va su hijo/a en la hora de tutoría. 
Yo los necesito para algo más que eso. 
 Por ejemplo: 
 - Para intercambiar opiniones sobre la forma de ser de su vástago. ¡Cuántas sorpresas me he llevado al contrastar esa especie de doble vida que algunos alumnos llevan en casa y en clase! Que yo sepa cómo se desenvuelve en su ambiente familiar y que ellos sepan cómo lo hace en el escolar, es fundamental para encauzar conjuntamente esas inquietas personalidades.
- Para conocer las circunstancias familiares que rodean a los chicos, tan determinantes generalmente en su rendimiento escolar. 
- Para diseñar actuaciones conjuntas una vez compartido todo lo anterior. No queremos formar personas esquizofrénicas, ¿verdad?
Procedencia de la imagen

- Para no sentirme tan sola. Siempre he trabajado en escuelas de una sola línea; no había compañeros paralelos con los que programar, evaluar... Sólo de vez en cuando reuniones de ciclo, poco operativas porque cada uno piensa por cursos, ¡ah, esos compartimentos estancos en los que hemos dividido la enseñanza! Así que hablar con otros adultos que están interesados en el mismo tema que tú es bastante gratificante.
- Para que me ayuden en determinados momentos del curso, que se enriquecen sobremanera cuando ellos participan. 
- Para ofrecerles mi ayuda cuando su hijo me necesita. 
- Para que me den su opinión sobre algunos temas candentes en el aula.
- Para que aporten sus especialidades, esas cosas que saben hacer mejor que nadie y que yo quiero que muestren a los chicos.
- Para tener esa hermosa sensación de que estamos construyendo algo importante juntos. Ya saben: "para educar a un niño hace falta la tribu entera".

Los padres, en general, tienen una cierta prevención en hacer todas esas cosas; hay que llevar a cabo un arduo trabajo para conseguirlas. Desde preguntar con cuidado para no invadir su privacidad, hasta convocar reuniones colectivas, llamarlos por teléfono o escribirles un email cuando quieres conseguir una colaboración puntual.
Maestra, padre (antiguo alumno de maestra) e hijo en una colaboración puntual.

No sé si es porque creen que no van a salir airosos o por comodidad, supongo que de todo habrá. Así que toca a la maestra tirar del carro si le interesa el asunto, y yo he comprobado que el asunto es bien interesante. Hay una diferencia abismal entre mis clases sin participación familiar y con ella. 
Cuando empiezas en este trabajo no piensas más que en los alumnos. ¿Las familias? asustan, incordian. ¡Que no se metan en mis asuntos! ¿A los cirujanos les dicen sus pacientes cómo operar? ¿Por qué a mí me tienen que decir los padres cómo enseñar? 
¿Os suena?
Luego te das cuenta de que los necesitas y vas probando acercamientos, proponiendo colaboraciones, y ya no puedes pasar sin ellos. Es toda una historia de amor esta de las familias y los maestros, o debería serlo, en cualquier caso.

(Continuará...).

sábado, 15 de octubre de 2011

¿Yupi o Livingstone?

Mis hijos me "obsequian" a menudo con esta frase: -"Mamá, tú vives en Los mundos de Yupi" (en referencia a una serie infantil de cuando ellos eran pequeños).

Quieren decirme con eso que no vivo en el mundo real, donde a veces la gente mata, engaña, roba, se droga, no cumple con sus obligaciones... creen que para mí todo el mundo es bueno.

En esos momentos yo pienso: "Pobres, no saben todo lo que yo ya llevo vivido a mis espaldas: en los mundos de Yupi viven ellos".

Anoche, literalmente, comprendí que mis hijos tenían razón. A raíz de esta noticia, me sentí una verdadera ilusa viviendo en el mundo de la fantasía. Hemos trabajado mucho en clase con la película "El sueño de Iván", hemos puesto muchas ilusiones en esa noche de Elche porque era muy posible que al día siguiente algún actor se acercara a visitarnos a nuestra clase. Entonces la escuela pública saldría a la palestra, en el buen sentido, en reconocimiento a un trabajo bien hecho, no para ser denostada, como siempre.




Pero claro, yo no tuve en cuenta que estamos en crisis, que vivo en la comunidad valenciana, y que aquí la crisis se paga así, matando las ilusiones de la gente trabajadora para que la otra gente siga engrosando sus cuentas bancarias.

Y tuve un bajón de los buenos, la verdad. ¿Para qué tanto trabajo, esfuerzo, horas trabajadas fuera del horario escolar, si a nadie le importa nada y se lo cargan todo de un plumazo?


Yo ya sé la respuesta: por convicciones, por honradez profesional, por ideales, por socialismo, por democracia, por respeto a los niños y a sus padres, para que los primeros tengan de mayores los ojos bien abiertos antes cosas como las que acaban de pasar en Elche.


Esta mañana ante mi honda decepción, la que desde ahora llamaremos doctora Livingstone, dado que va abriéndose paso a machetazo limpio en esta jungla que habitamos (vamos a ir dejando el nombre de doña Díriga para Los mundos de Yupi), me decía por teléfono que debemos ser alternativas. Si los de las altas esferas no están a la altura de sus responsabilidades, nosotras armaremos actividades alternativas que terminen haciendo tanto ruido como las oficiales.

¿Qué queréis que os diga? Que en este momento eso me agobia más que otra cosa. Sé que tiene razón, que es lo correcto no rendirse y seguir abriendo camino entre la maleza y a pesar de los mosquitos, pero, doctora Livingstone, hoy me quedo, no viendo una película de las de llorar, que según usted tan buena terapia hacen, sino con un buen libro en las manos, como siempre que las tribulaciones de la vida me superan.


Volveremos a la jungla, esté usted segura, porque una trabaja con esos seres incontaminados y a prueba de cualquier plaga que son los niños, y una inocentemente quiere creer que ése es el verdadero mundo, aunque mis hijos se empeñen en recordarme que no. Pero yo no dejo de saber que la selva acecha desde fuera y que gana terreno si una no espabila, y sobre todo pienso que no estoy sola, que tengo 21 personas que defender.


De todas formas, gracias, amiga, y si no en otra movida, nos vemos en la III Noche de Cine y Educación, allá en la jungla de asfalto...

domingo, 2 de octubre de 2011

Nuevo contexto

Hacía mucho tiempo que no tenía un principio de curso tan bueno. Dos cosas han influido en ello: una dependía de mí, la otra, no.

Dependía de mí preparar este verano el curso lo mejor posible y estrechar lazos de unión/ilusión con la Tribu 2.0, y lo he hecho.

He buceado por internet buscando ideas y herramientas para no hacer las mismas cosas siempre. He contactado con la Tribu desvirtualizando a Ana, Mercedes y Olga, y llenándome de su energía. ¿Para cuándo una minicumbre de la Tribu? preguntaba el otro día JJ. ¡todo se andará!

El caso es que pertenecer a este grupo ha supuesto en mi caso la desaparición de la depresión postvacacional. Yo volvía este año a las aulas con la mente llena de proyectos, aunque empezar ciclo y tener alumnos nuevos, siempre es una variable a tener en cuenta, ya que el material humano con el que te encuentras puede dar al traste con muchas de tus buenas intenciones.

Ya desde "el callejón de salida" partíamos con desventaja respecto al curso anterior ¡de mis 12 alumnos anteriores pasaba a 21!

Como expliqué en otro post, eso supuso cambiar la distribución de las mesas, que ahora han de ser de grupos de 4 o 6 alumnos por falta de espacio. También el diseño de un PLAN DE GESTIÓN DE AULA con cosas que iba encontrando por la red y adaptando a la realidad que me esperaba. Preparé además a conciencia las dos primeras clases, porque yo me pongo más nerviosa que ellos en los primeros días y si no lo llevo todo atado y bien atado, se me nota mucho.



Así que mi parte iba bien preparada, y la que no dependía de mí ¡resultó mejor todavía, dónde va a parar!

Me encontré con una "avalancha" (aún no me he acostumbrado del todo) de críos, eso sí, pero de una candidez absoluta, sin "contaminar". Sentados en su sitio el primer día y expectantes ante mí, me desarmaron enseguida.

Claro que yo traía "el paquete completo", ya sabéis: internet, PDI, cine, tutor virtual en Tenerife, maga en Londres, fotógrafa en Madrid, maestras con mayúsculas en Burgos y Badajoz..., pero aún así, como siempre, ellos ganaron la ¿batalla, enfrentamiento, prueba, pulso, medida de fuerzas...?

No necesitaron nada de eso; son buenos en el sentido literal de la palabra, puros, capaces de cantar una canción de felicitación a Mercedes que cualquier otro quinto hubiera calificado de infantil, y que a ella y a mí, claro, nos pareció preciosa...

¡Pues todo lo hacen así! En la reunión de padres expliqué el Plan de Gestión de Aula porque ya lo tenía hecho y me costó mucho darle la forma definitiva, pero no creo que sea necesario, sinceramente.


Cada promoción que una deja o recibe tiene sus señas de identidad. Mi promoción anterior destacó por su creatividad, pero también por su carácter fuerte (díscolo, la mayoría de las veces). Fue una buena escuela de aprendizaje para mí, que pocas veces me había enfrentado a una clase tan difícil. Yo diría que, por razones que no puedo explicar aquí, habían perdido la inocencia propia de sus años. Tuvimos días muy duros que supieron hacerme olvidar con otros extraordinarios. Sí, yo diría que fue una promoción de fuertes contrastes, y cercana a la genialidad, a veces.


No sé lo que dará de sí esta tercera promoción de Blogmaníacos. Esos altibajos de mis anteriores alumnos no parecen estar presentes en estos niños que me esperan y a los que espero ilusionada cada día a la puerta del aula.



La puerta de nuestra clase



De momento, mañana acometeremos las importantes tareas de elegir delegado/a, diseñar el recibimiento que haremos a "nuestros invitados" al cine dentro de una semana, y realizar el casting para encontrar a los dos que leerán el comunicado antes de ver la peli.

Ya hemos encontrado un "creativo" y dos dibujantes de excepción entre ellos, ¿qué más nos deparará este curso?

Estoy deseando saberlo, y ellos también, y es por eso que nos vemos las caras con tantas ganas todos los días, aunque sea mañana 3 de octubre o lo que es lo mismo, el primer día que empiezan las clases por la tarde...



Amigos/as, recuérdenme por mi bien que reconsidere seriamente seguir dando clase en la comunidad valenciana, una de las tres del país donde no existe la jornada única.